Con esta iniciativa queremos plantear un debate público y activo entorno a la ciudad y más concretamente entorno a la vivienda colectiva, que podría ser a la ciudad como el agua al cuerpo humano, indispensable para vivir.
La ciudad la creamos entre todos. Y para ello debemos pensar en la ciudad como en una unidad; una unidad organizada entorno a pequeños colectivos que a su vez están interconectados entre sí. Cada espacio público, cada dotación pública y por supuesto cada grupo residencial, ya sea de vivienda colectiva como individual, forma una unidad de interconexión en un mar de relaciones que se dan a través del viario. Las calles son las arterias que entrelazan los órganos de la ciudad. Y el corazón, el espacio público.